lunes, 4 de noviembre de 2013

Monte Pindo

La foto...

El Monte Pindo se presenta ante nosotros como un coloso granítico desde el cual se domina el fin del mundo (Finisterrae). Sus 627 metros de altura frente al mar, invitan a pensar que bajo las frías aguas del Atlántico se puedan encontrar pequeñas réplicas que han hecho de esta costa una trampa mortal, trampa que ha dado nombre a esta hermosa costa gallega.

Sin embargo, este gigante, tras siglos de lucha exitosa contra la erosión, ha sido vencido por el más extenso incendio de la lacra que azotó Galicia durante este verano. Por su especial fauna y flora, había sido propuesto para ser Parque Natural. Tras este verano, será necesario mucho tiempo para volver a ver al auténtico Monte Pindo. Nosotros, privilegiados por haberlo visto en persona pocos días antes del fatal desenlace, os dejamos esta foto como una pequeña ventana al monte sacro celta.





El detalle...

La foto anticipa la tragedia que ocurriría días después: la sutil tonalidad grisácea del cielo y las nubes y la montaña desnuda que parece la brasa apagada del carbón, evocan los últimos restos humeantes de una hoguera. El tímido verde que asoma por la parte inferior del encuadre es aplastado por las rotundas tonalidades grises y la dominancia en la composición del macizo rocoso, simulando el avance de lo yermo frente a la vegetación. El helicóptero, como ejemplo del hombre responsable por omisión que permanece impasible ante la desgracia, del desarrollo técnico frente a la naturaleza, le da el punto de interés necesario a la fotografía que contrasta con la pesadez y la composición plana de la montaña.


No hay comentarios:

Publicar un comentario